miércoles, 6 de noviembre de 2013

Camus, a cien años.

Mañana Albert Camus cumpliría 100 años de haber nacido. Premio Noble en 1957, escribió “El extranjero”, quizá su obra más conocida. De ese texto extraigo ideas y cavilo a partir de ellas..

Ante la muerte de un viejo hay viejos que se quedan con sus lágrimas o se ahogan con ellas o con ellas se cubren: “Gruesas lágrimas de nerviosidad y de pena le chorreaban por as mejillas. Pero las arrugas no las dejaban caer”.

¿Qué distingue a un día de otro? Porque algunos domingos son realmente domingos y hay otros que no lo son. ¿Los días de la semana son o los hacemos?

Hay regiones en que las tardes son treguas melancólicas.

Cuando el sol es desbordante estremece al paisaje, y lo torna inhumano y deprimente.

Cuando los hechos ocurren con precipitación, certidumbre y naturalidad suele no recordárseles.


Ante la muerte de un ser querido o cercano uno siempre es un poco culpable.

Camus y la felicidad.

Camus develó que cada hombre puede rebelarse contra lo que impone la infelicidad, y al hacerlo descubre su acompañamiento y solidaridad con los demás. Una rebelión de este tipo exige gestar soluciones políticas, es decir, ir activamente contra el estado de guerra que implica -de manera velada y silenciosa a veces- mantenerse en el odio.

“Puede que lo que hacemos no traiga siempre la felicidad, pero si no hacemos nada, no habrá felicidad”

Albert Camus 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada